miércoles, 7 de julio de 2010


Una huella imborrable que muta en dolores
y sin embargo mis pies permanecen inquietos
cobijando espasmos de fr
ío
en vientre perpetuo que tapa mentiras
cada vez que escupen en mi rostro
cada vez que siento el dolor
en m
í...
el vientre me devuelve imcompleta
acerca de el odio ya no s
é mas nada
que conciencia a
ñeja mis silencios
qué nombre lleva mi oscuridad
las ra
íces que penetran mi agonía...
el vientre perpetuo
recoge mis frutos...

cada vez cada vez que siento el dolor
en mí...

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