El problema del inconsciente es que es un lugar al que va todo lo que queremos olvidar. Cuanta más fuerza hacemos por reprimir, más inquieto se vuelve el inconsciente.
Es curioso, si queremos llegar a esa zona profunda la puerta se cierra, pero si queremos darle la espalda ella viene a buscarnos. ¿Cómo se abre la ostra para llegar a la perla? ¿A la fuerza? Tal vez es más como un alcaucil o una cebolla, con paciencia, quitando suavemente capa por capa. El inconsciente nos protege. Se ocupa de todo aquello que nos resulte intolerable, de todo lo que nuestra consciencia no quiere enfrentar. El inconsciente te trae un mensaje: existo, y soy tu verdadera identidad….
jueves, 5 de agosto de 2010
sObre cOmo llegar al incOnsciente...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Ojo,no sé si el inconsciente es tan nuestra verdadera identidad, que existe,existe, pero creo que no siempre tiene la verdad porque si sentamos a discutir a la consciencia con la inconsciencia habría que ver realmente quién dice la verdad de nosotros.Creo que el inconsciente es el impulso.
ResponderEliminar