sábado, 9 de octubre de 2010


Una vida infeliz, una familia feliz. Tan lindo “su mundo”…que nadie lo entendió. Tan bonito y tan duro a la vez. Tan duro y tan increíble a la vez, que la vida supera siempre a la ficción Encaró a esa vida con todo su coraje, su fuerza, sque sólo fueron máscaras para ocultar realidades: la realidad de su miedo y sus verdades.
Nadie que no estuviera tan cerca de ella podría entenderla. Nadie lograba comprenderla en sus últimos momentos. Se iba y nadie la comprendía… se murió de amor.
De un secreto a grandes voces del que nunca cerró la herida… De una verdad a medias, de una media mentira. De aquella bofetada que no llegó a su cuerpo, pero mató su alma.
¡Dime! ¡dime! ¡dime, tú qué harías!, en aquel entonces, tampoco comprendía. Su enorme corazón sangraba en dos heridas. Una mano para atarse a la vida, con la otra ¿qué herida taparía? , no podía con las dos,Y se dejó llevar y desangrar su alma… que fue lo que el tiempo le dijo que viviría…

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